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Cualquier persona que lea este apartado dedicado al litoral submarino de Urdaibai y de su entorno más cercano se dará cuenta de la riqueza naturalística que en ella existe. Lo mismo le va a pasar al consultar el siguiente gran apartado dedicado al litoral terrestre. Por ello consideramos necesario abordar un espacio dedicado a la protección y conservación del litoral, tanto submarino como terrestre.

Empezaremos con el litoral submarino por corresponder a este apartado. Posteriormente, comentaremos cual es la situación del litoral terrestre, para, así, unir este gran bloque con el siguiente y, acabaremos, hablando de la necesidad de ampliar la superficie marina protegida.

El litoral submarino

En 2008, Oceana, llevó a cabo una expedición por la zona galaico-cantábrica (Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi). Sus aguas territoriales abarcan cerca de 300.000 km2 de superficie marina.

Tenía como objetivo aportar nueva información sobre lugares de interés ecológico para la ampliación de la red de espacios protegidos marinos y, de esta manera, poder contribuir a que el estado español cumpliera con sus compromisos, tanto los incluidos en la Directiva de Hábitats de la UE, como los acuerdos de la convención de OSPAR y de la Convención de Biodiversidad de Naciones Unidas, ya que todos ellos exigen poner freno a la pérdida de diversidad biológica y crear nuevas áreas protegidas.

Con los datos más relevantes obtenidos esta organización ecologista publicó en 2009 un informe –éste se puede leer en su integridad en www.oceana.org-. A continuación comentamos algunos datos más interesantes.

Mar Cantábrico
Mar Cantábrico.

Gran parte de las aguas del golfo de Bizkaia son una combinación de las procedentes del giro subpolar y del giro subtropical, ambas de formación oceánica y conocidas como Agua Central Nord-Atlántica (ACNA). Ambas ramas (subpolar y tropical) del ACNA dan lugar a procesos de divergencia, sobre todo en la zona occidental y noroccidental de la península Ibérica, lo que combinado con las convergencias características de los fondos de este golfo, en especial en su zona oriental (junto a la influencia de los ríos que desembocan en la zona y los ciclos de mareas y vientos), proporciona importantes afloramientos (upwellings) y hundimientos de nutrientes, sobre todo en primavera-verano.

Los procesos oceanográficos dependen en gran medida de factores estacionales. Así, el ciclo anual de corrientes está ligado a los vientos atmosféricos que soplan sobre la superficie marina. Esta marcada estacionalidad en los procesos puede verse, por ejemplo, en la importante corriente de Navidad, que recorre el mar Cantábrico de oeste a este durante el invierno y que proporciona nuevos e importantes afloramientos de nutrientes, en especial en las proximidades de cabos y montañas submarinas. Esta topografía cantábrica da lugar a la formación de eddies que pueden modificar sensiblemente la composición y biomasa planctónica. Las zonas más productivas son aquellas en las que los afloramientos de nutrientes generan una gran abundancia de plancton. Según nos introducimos más hacia la zona oriental, la productividad va disminuyendo, pero aún se producen afloramientos en zonas como cabo Matxitxako.

Al mismo tiempo que disminuye el influjo atlántico hacia el oeste del mar Cantábrico, la Contracorriente Costera de Portugal tiene especial influencia en las zonas poco profundas gallegas y de la mitad occidental del Cantábrico, aportando aguas cálidas y más salinas. En el extremo más oriental, el aporte de los grandes ríos franceses que desembocan en el golfo y la menor influencia mediterránea hace que el agua sea menos salina y elevada, formando una zona de transición entre cabo de Peñas-Santander que permite distinguir dos mitades en este mar. Sin embargo, es frecuente que el agua superficial en las costas vascas tenga una temperatura más elevada que la de la parte occidental, ya que entre primavera y principios del otoño se forma una bolsa térmica en el interior del golfo de Vizcaya que se extiende entre Donostia y la desembocadura del Loira, aunque estacionalmente puede llegar hasta cabo de Ajo en Cantabria.

En el golfo de Bizkaia se encuentran el Agua Oriental Nord-Atlántica y las aguas profundas de origen mediterráneo, que se dirigen en dirección norte.

Resumiendo, se han reconocido cuatro capas de agua en el Cantábrico: Agua Superficial, Agua Central, Agua Mediterránea y Agua Profunda.

Entorno de la playa de Aritzatxu en Bermeo
Entorno de la playa de Aritzatxu en Bermeo.

En el mar Cantábrico las rías que vierten sus aguas son de menor longitud y extensión. Por otra parte, la plataforma continental es estrecha y rápidamente se precipita sobre la llanura abisal del golfo de Bizkaia, en muchas ocasiones a través de cañones submarinos de grandes dimensiones y profundidad, los cuales suelen comenzar cerca de la costa. La existencia de grandes cabos como el de Matxitxako es de gran importancia para la presencia de determinadas comunidades biológicas.

Al contrario de lo que ocurre con los peces, que disminuyen su riqueza según aumenta la profundidad, los invertebrados son más abundantes en aguas profundas y sobre fondos fangosos. Por otra parte, las especies de carácter más mediterráneo, y en especial en aguas someras, van escaseando según nos adentramos en la zona oriental del Cantábrico.

Al encontrarse en una zona de transición oceanográfica y biogeográfica, el golfo de Bizkaia y aguas adyacentes albergan una biodiversidad relativamente alta, ya que aquí pueden encontrarse tanto especies boreales como subtropicales y de aguas templadas.

En estas aguas hay 25 especies de cetáceos.

A pesar de los numerosos trabajos sobre el bentos de la Comunidad Autónoma Vasca, sobre todo en los fondos someros, el conocimiento de las comunidades marinas aún es escaso. Los trabajos realizados posteriormente bajo el proyecto Euskalbentos, publicados en revistas científicas, han proporcionado muchos datos sobre las biocenosis bentónicas (con 19 asociaciones faunísticas bentónicas y cerca de 700 especies identificadas), y han aportado información que será de gran utilidad a la hora de tener una mejor visión de la zona más oriental del golfo de Vizcaya. El Gobierno Vasco y Diputaciones también han publicado algunas guías sobre las principales comunidades bentónicas y especies del golfo de Bizkaia, con especial referencia a las aguas de la comunidad autónoma.

Aparte de éstos, el libro rojo de los vertebrados de España incluye como especies vulnerables, entre otras, a la anguila (Anguilla anguilla), el rorcual aliblanco (Balaenoptera acutorostrata), el cachalote (Physeter macrocephalus) y la marsopa (Phocoena phocoena).

Por otra parte, en el caso de los cetáceos, existe un convenio específico (ASCOBANS -Acuerdo para la Conservación de los Pequeños Cetáceos del Báltico, Nordeste Atlántico, mar de Irlanda y mar del Norte-) que incluye a todos los odontocetos que se encuentran en aguas europeas excepto el cachalote.

Áreas de Especial Protección
De acuerdo con lo previsto en el artículo
tres de la Ley 5/1989 de Protección y
Ordenación de la Reserva de la Biosfera de
Urdaibai las Áreas de Especial Protección son
cuatro. En este mapa aparecen representados
las tres relacionadas con los ecosistemas:
Áreas de Especial Protección de la Ría,
del Litoral y de los Encinares Cantábricos.


Así, algunas especies observables en nuestra zona como Balaenoptera acutorostrata, la estrella de mar espinosa (Marthasterias glacialis) o Chimaera monstrosa aparecen mencionadas en diferentes legislaciones.

Por último, mencionar el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), que incluye en su apéndice II a algunas de las especies avistables en nuestra costa, como el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus), la anguila (Anguilla anguilla), los caballitos de mar (Hippocampus spp.) y todas las especies de corales escleractinios y antipatarios.

Amenazas Características
Especies invasoras En el caso del Cantábrico y aguas atlánticas gallegas, se han llegado a contabilizar centenares de especies exóticas. En las costas de Gipuzkoa, la lista ya supera las 250 especies. Algunas de ellas, ya forman extensas colonias y son parte del paisaje submarino de estas aguas. Entre otras hay: sargazo japonés (Sargassum muticum), quelpo wakame (Undaria pinnatifida) o las algas espárrago (Asparagopsis spp.).
Contaminación Los accidentes marítimos con vertido de hidrocarburos han sido muy frecuentes. Sólo hay que recordar accidentes como los de los petroleros Urquiola, Aegean Sea o Prestige, para comprobar el impacto de estos accidentes, ampliamente estudiados en este litoral y sobre sus comunidades. Otros muchos contaminantes, como metales pesados, organoclorados, vertidos urbanos, etc., también castigan estos mares. Diversos trabajos han evaluado los cambios en las comunidades bentónicas a causa de factores naturales y antropogénicos durante la última década. Algunos de ellos (derivados de factores naturales y climáticos) pueden tener impactos a largo plazo que pueden alterar seriamente la composición biológica de los fondos, aunque también se han observado mejoras en algunas zonas costeras. Así mismo se ha observado la recuperación de determinadas especies gracias a los avances en el tratamiento de aguas residuales y otros avances medioambientales.
Capturas accidentales de especies protegidas Las especies protegidas que mayoritariamente aparecen entre las capturas accidentales de artes de pesca en el cantábrico atlántico son los cetáceos, afectados por las redes de enmalle y el arrastre pelágico, principalmente. Hasta hace poco, las redes de deriva que fueron prohibidas en la UE en 2002, eran utilizadas para la captura de bonito del norte (Thunnus alalunga) en el golfo de Bizkaia y otras zonas del Atlántico Nordeste. Esta pesquería causaba anualmente una mortalidad de casi un 2% de las poblaciones de delfines del área, generando una tasa insostenible para la supervivencia de delfines comunes (Delphinus delphis) y listados (Stenella coeruleoalba). Los datos sobre capturas accidentales de cetáceos en el área galaico-cantábrica son escasos. Existen algunas estimas sobre la incidencia de las pesquerías sobre estas poblaciones en Galicia, según las cuales, al menos el 20% de los animales varados han tenido interacción con aparejos pesqueros, y estimas que cifran la captura en 200 individuos en aguas costeras y 1.500 en alta mar, especialmente preocupantes para el delfín común, la marsopa (Phocoena phocoena) y el tursión (Tursiops truncatus). Estas dos últimas, son especies prioritarias en la Directiva de Hábiitats de la UE. Tampoco se pueden olvidar las interacciones entre aves y pesquerías en la zona. Aunque sin muchos estudios sobre el impacto producido sobre estas poblaciones, algunos de ellos nos dejan entrever la magnitud de la problemática. En el caso del cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), el 55% de las recuperaciones de marcas se deben a animales capturados accidentalmente en artes de pesca. También se debe mencionar a las diferentes especies incluidas en convenios internacionales, como OSPAR, y que también se ven afectadas por estas capturas accidentales. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, gran diversidad de elasmobranquios y algunos teleósteos de interés comercial, que han sido incluidos en el listado de especies amenazadas o en declive de esta convención.
Sobreexplotación pesquera La situación de los stocks pesqueros del Cantábrico es muy preocupante. 7 de los 12 stocks evaluados por ICES en esta zona se consideran sobreexplotados, y se ha solicitado el cierre de las pesquerías para un 57% de los stocks que se encuentran en esta situación. Además, hay que tener en cuenta la situación de otros dos stocks de gran importancia en las pesquerías del cantábrico que no son evaluados por ICES, sino ICCAT, y que se trata del atún rojo o cimarrón (Thunnus thynnus) y el atún blanco o bonito del norte (Thunnus alalunga). El estado de estas dos especies tampoco es bueno. Aunque existen más de 200 especies de interés comercial en el golfo de Bizkaia, son apenas una veintena las que componen la mayoría de las capturas que se realizan en aguas del mar Cantábrico. No obstante, si hacemos caso a los consejos científicos de ICES, las pesquerías deberían reducir sus capturas en, al menos, un 30%. La huella de estas actividades queda reflejada en el resto de aparejos pesqueros abandonados o perdidos en los fondos marinos. Las observaciones realizadas permitieron comprobar los daños que estos aparejos han provocado sobre las especies sésiles, siendo numerosas las gorgonias y esponjas que aparecían con cortes, pérdidas de ramificaciones o seccionadas. Estos casos eran más comunes en bajos y elevaciones marinas, así como en cañones. Pero otra huella inequívoca de este impacto son las marcas dejadas por los arrastreros sobre el lecho oceánico. En algunas zonas con una fuerte hidrodinámica y con marcados movimientos de los sedimentos, en los que es habitual encontrar ripple marks, estas marcas suelen quedar tapadas, pero en aquellas en las que la dinámica de los sedimentos no se ve tan alterada, las profundas cicatrices dejadas por las puertas y otras partes del aparejo son fácilmente identificables. Mientras que en la plataforma gallega atlántica, donde el número de arrastreros es mayor, las marcas son menos evidentes, según nos adentramos hacia el este del Cantábrico, y en fondos fangosos y arenosos del circalitoral profundo y batial superior, los impactos de este arte de pesca son muy visibles. La zona con mayor número de marcas de arrastre coincide con las proximidades del cañón de Cap Bretón. Aunque las flotas vascas (ninguna en puertos de Urdaibai) y cántabras son las que menos unidades de arrastre tienen, se ven considerablemente incrementadas con la presencia de buques de otras comunidades, como Asturias y Galicia, que operan en toda la zona galaico-cantábrica.
Descartes Se calcula que los arrastreros que faenan en el Cantábrico descartan media tonelada de especies comerciales por lance. Si a ellos les sumamos otras especies de peces sin interés en el mercado, así como los invertebrados marinos, el volumen de capturas accidentales y descartes totales de esta flota llegan a cifras muy altas. Anualmente se desperdicia entre un 35% y un 59% de la captura total de especies comerciales de la flota española de arrastre en el área galaico-cantábrica, lo que significa unas 42.000 toneladas de descartes al año. Esta flota, que cuenta con unas 126 unidades, y que tira por la borda tanto como lleva a tierra, se dedica a la captura de especies como la merluza, el rape, el gallo, la cigala, el jurel, la bacaladilla o la caballa. Las especies más comúnmente descartadas son la bacaladilla y el jurel.
Cambio climático En los últimos años se ha notado un incremento en la presencia de especies tropicales en aguas de Portugal, Galicia, golfo de Vizcaya y otras zonas del Atlántico norte que suele ser asociada a cambios en la temperatura del agua a causa del cambio climático. Así, por ejemplo, un estudio sobre las especies capturadas en Galicia a finales del siglo pasado detectaba peces que tradicionalmente se habían asociado con aguas más templadas y con una distribución más meridional, como Hoplostethus cadenati, Neoscopelus macrolepidotus, Nettastoma melanura, Halosaurus ovenii, Cyttopsis roseus, Chaunax pictus, Caranx crysos, Pseudocaranx dentex o Dasyatis violacea. También se asocia al aumento de las temperaturas del agua en la plataforma continental al incremento de especies que eran poco frecuentes durante los años setenta del siglo XX y que hoy en día son habituales en el golfo de Vizcaya, como el chavo (Capros aper). Los cambios en las temperaturas del agua pueden estar teniendo influencia en la distribución, presencia y abundancia de distintas especies, incluyendo algunas de gran importancia pesquera en el Cantábrico, como el bonito del norte y el jurel.
Explotación mineral No hay que ignorar el potencial impacto de las exploraciones y explotaciones de hidrocarburos y minerales que se encuentran bajo el lecho marino. De hecho, el mar Cantábrico ha sido una zona de prospecciones de petróleo y gas desde hace décadas, como queda evidenciado por la presencia de la plataforma de extracción de gas la Gaviota frente al cabo Matxitxako, pero que continúa siendo motivo de prospecciones.

Tabla 1: Amenazas que se ciernen sobre el mar Cantábrico.

Dejamos a un lado el ambiente submarino para acercarnos a un ámbito más terrestre.

El litoral terrestre

En el ámbito de Urdaibai y San Juan de Gaztelugatxe (colindante con Urdaibai) se han designado 1 ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y 4 ZEC (Zonas de Especial Conservación).

Una ZEC es la Zona de Especial Conservación de las Zonas Litorales y Marismas de Urdaibai. El ámbito de influencia de esa ZEC corresponde al litoral que queda situado por encima de la marea más baja de las mareas vivas o equinocciales (intermareal y supramareal) y coincide plenamente con el Área de Especial Protección del Litoral o C2 del Plan Rector de Uso y Gestión de Urdaibai. El Área del Litoral esta definida por la zona de influencia marítimo-terrestre de la costa comprendida entre el cabo Matxitxako y Punta Arboliz, integrando las islas de Izaro, Txatxarramendi y Sandindere con exclusión del Área de Especial Protección de la Ría. (Más información: http://www.ingurumena.ejgv.euskadi.net/r49-3074/es/contenidos/informacion/natura_2000/es_10989/participacion.html).

Otras dos Zonas de Especial conservación son: la ZEC de los Encinares Cantábricos de Urdaibai y la ZEC de la Red Fluvial de Urdaibai. Son de ámbito eminentemente terrestre por lo que no comentaremos nada aquí.

Bonito del Norte con Eusko Label
Bonito del Norte con Eusko Label. La certificación
de calidad Eusko Label otorgada por la Fundación
Kalitatea Fundazioa se extiende a las especies
tradicionalmente pescadas en el País Vasco, Bonito
del Norte o Albacora (Thunnus alalunga) y Atún Rojo
o Cimarrón (Thunnus thynnus), mediante artes
de pesca tradicionales como la caña o cebo vivo y
la cacea o curricán. De esta manera se ayuda
a preservar el medio marino y la cultura arrantzale.
(Más información en www.euskolabel.net)

El Área de la de Ría de Urdaibai esta declarada como ZEPA o Zona de Especial Protección para las Aves. Ésta aparece recogida en el Plan Rector de Uso y Gestión de Urdaibai como Área de Especial Protección de la Ría. Se define como la zona marítimo-terrestre que configura el sistema estuarino y las zonas de marismas de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

Calificación Zonación
P.O. Zonas intermareales o supramareales constituidas por fangos con o sin vegetación, y zonas de marisma.
P.1. Zonas intermareales o supramareales constituidas por fangos o zonas de marisma, aisladas del sistema de circulación hídrica, mediante el empleo de lezones, munas o muros de contención.
P.1.1 Zonas supramareales asiladas mediante el empleo de lezones, munas o muros de contención del sistema de circulación hídrica, con ocupación urbana.
P.2 Zonas intermareales o supramareales de arenas.
C.1 Zonas submareales constituidas por el cauce la Ría.

Tabla 2: En esta tabla se recogen las diferentes zonas en la que esta dividida el Área de Especial Protección de la Ría.

Además, el humedal de Urdaibai (marisma, ría, duna… hasta un total de 945 ha) esta incluida dentro de la Lista de Humedales de Importancia Internacional (Convenio Ramsar). Así, este humedal pasa a formar parte de una nueva categoría en el plano nacional y la comunidad internacional reconoce que tienen un valor significativo no sólo para Euskal Herria o el estado español, sino también para la toda la humanidad. Urdaibai, de este modo, pasa a formar parte de una red internacional de humedales que revisten importancia para la diversidad biológica mundial y para el sustento de la vida humana debido a las funciones ecológicas e hidrológicas que desempeñan. (Más información: www.ramsar.org)

Otra Zona de Especial Conservación es el Biotopo Protegido de Gaztelugatxe. El área de Gaztelugatxe fue declarado Biotopo Protegido por el Decreto 229/ 1998, de 15 de septiembre (BOPV de 2 de octubre de 1998). Comprende las rocas, islas, islote de Aketxe, tómbolo de Gaztelugatxe, acantilados costeros, playas, canal de Centella, área de dominio público marítimo-terrestre de acuerdo con el título primero de la Ley 22/1988, de Costas, entre el límite este del monte patrimonial de la Diputación Foral de Bizkaia y el canal de Centella, así como la parte marítima y submarina comprendida dentro de la delimitación establecida en la cartografía preparada para tal efecto.

Las figuras de conservación y gestión que emanan de la Red Natura 2000 como son las Zonas de Especial Conservación (ZEC) y las Zonas de Espacial Protección para las Aves (ZEPA) incluyen una serie de directrices, normas y medidas aplicables a cada elemento clave (lagunas litorales, dunas grises, acantilados de la costa atlántica, carrizales, aves migratorias pelágicas o litorales, aves coloniales litorales, conservación de la lagartija roquera –Podarcis muralis- en el ámbito de la ZEC San Juan de Gaztelugatxe…). Algunas de ellas son de aplicación fuera de las ZEC y la ZEPA extendiéndose a todo el ámbito de Urdaibai y San Juan de Gaztelugatxe. Las Directrices son recomendaciones a seguir; las Normas se corresponden con propuestas específicas para el lugar, distintas de las normas generales de protección ya existentes; y las Medidas son acciones activas de conservación.

Gaztelugatxeko Biotopo Babestuaren eremua zein den adierazteko jarritako kartela
Cartel indicativo de la zona de protección del
Biotopo Protegido de Gaztelugatxe.

Necesidad de ampliar las zonas de protección

La Comisión Europea considera que todos los hábitats marinos enumerados en la Directiva Hábitats, así como algunas especies para las que se exige crear áreas de conservación, están escasamente representados en el mar Cantábrico y, por tanto, es obligatorio subsanar estas deficiencias aumentando la deficiente red de espacios marinos protegidos.

Otros compromisos internacionales también obligan a todos los gobiernos a incrementar la conservación marina. Así, por ejemplo, el Convenio de Diversidad Biológica (CBD) de Naciones Unidas exige la protección de al menos un 10% de la superficie marina mundial; la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) pide que este porcentaje se eleve hasta el 20%-30%; la Convención Internacional para la Protección del medio ambiente marino del Atlántico Nordeste (OSPAR) también exige la creación de una red de espacios marinos protegidos a lo largo de su área de aplicación, que incluye las aguas vascas.

Por otra parte, el Proyecto de Ley de Protección del Medio Marino del Gobierno español -elaborado para cumplir con la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina de la UE- también incluye entre sus objetivos la creación de una red de espacios protegidos.

Con cerca de 300.000 km2 de superficie marina dentro de sus aguas territoriales y Zona Económica Exclusiva (ZEE), el área galaico-cantábrica es la segunda mayor superficie oceánica del estado español tras las aguas canarias. A pesar de ello, la extensión protegida en esta zona apenas llega a las 250.000 ha, es decir, menos de un 1%. El biotopo protegido de Gaztelugatxe ocupa 129 ha y el de Deba-Zumaia 3.740 ha. Si se añaden las Zonas de Especial Conservación (ZEC) costeros declarados aumenta ligeramente la superficie protegida, si bien la mayoría sólo incluye zonas litorales (playas, marismas, estuarios, etc.), sin ampliación a la parte marina.

Artisautza-arrantzaz harrapatutako arrainaren salmenta Mundakan
Venta directa de pescado obtenido con artes de
pesca artesanales, en Mundaka.

Si, finalmente, el estado español amplia su Zona Económica Exclusiva (ZEE) hasta las 350 millas náuticas, esto supondría que las aguas españolas en el Atlántico Norte aumentaran hasta los 450.000 km2 y, por tanto, la superficie protegida se vería reducida a sólo un 0,7%.

Pero, a la vista esta, que no es suficiente. Por eso, distintas personas y colectivos que trabajan de una manera u otra en contacto directo con el mar, preocupados por el estado del ecosistema marino, firmaron un documento conocido como Declaración de Ondarroa (Más información: www.ondarroa12.org). Reclaman que "que el denominado mar territorial (franja costera desde el litoral hasta las 12 millas náuticas), comprendido entre el límite de aguas territoriales con el Estado francés y el Norte-Sur del cabo de Punta Lucero, sea declarada como Área Marina Protegida, y que dentro de este ámbito, se designen Zonas de Reserva". En cuánto a que se podría permitir y a que no se podría dicen lo siguiente: "que dentro de esta AMP se fomente el uso exclusivo de artes artesanales, con anzuelo y nasas. Así, se mantendría y se regularía la actual flota con artes menores (redes), prescindiendo en dicha zona de la pesca de arrastre y de cerco. En las Zonas de Reserva complementarias se obviaría toda actividad extractiva. La constitución de esta Área Marina Protegida contribuiría a preservar el litoral y sus caladeros". De esta manera consideran "estas opciones como una de las alternativas de futuro que garantice tanto la superveniencia del sector pesquero en Euskal Herria como la conservación de la biodiversidad marina, y en definitiva el patrimonio natural público del mar, así como los recursos que de aquí se extraen".

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