Urdaibai Reserva de la Biosfera » Arquitectura » Arquitectura Industrial » Molinos de viento

Como la mayor parte de los de su especie fue una construcción exenta, específica para su uso y por ello situado en lugar apartado lejos de habitación, en zona propicia a los vientos del Norte, denominado Haizerrota y situado en la cumbre de Kosnoaga, a 276 m de altura.

Las características principales de este molino fueron las siguientes: construido en piedra, forma troncocónica, 4,5 m de diámetro interior base, pared de 0,95 m de grosor en la base, 6,4 m de diámetro exterior en la base, cuatro aspas y la cubierta giratoria o móvil.

No estuvo exento de polémica el citado molino. El 6 de febrero de 1809 Ignacio de Garitaonaindia natural de Zaldua (antigua denominación de Zaldibar) y vecino de la Villa de Gernika, solicitó el terreno necesario para construir un "molino harinero de los de verano" siéndole concedida por una superficie de terreno comunal de setecientos nueve estados (aprox. 2300 m2), previa tasación por el experto maestro perito Manuel de Azqueta, en el monte Kosnoaga. Como consecuencia de ello el 18 de marzo constituyó enfiteusis bajo en censo o renta anual de catorce ducados (154 reales) de perpetuidad a favor de la Anteiglesia.

Para su construcción enumeraba los siguientes argumentos:

a) Reducir a útil un terreno que no lo era tanto en la mayor parte del escarpado Monte de Kosnoaga de la jurisdicción de Lumo. "Un molino de viento es la fábrica con que trato de enriquecer aquella población y sus circunvecinos ya que se componen de muchos habitantes" decía él.

b) Carencia de molinos harineros veraniegos, por lo que en esa época los y las vecinas habían de desplazarse a otros lugares del entorno.

Para tranquilidad de los y las vecinos de Lumo además de pagar el canon establecido hipotecó dichos setecientos y nueve estados de tierra con su nueva fábrica de molino de viento, todos sus aparejos de ruedas, cilindros, vanderas y todo lo demás perteneciente a este género de máquinas.

Iniciada la construcción y cuando apenas había llevado a cabo la cimentación, salió Gernika haciendo valer sus derechos de propiedad proindiviso del terreno. Pero, no cayó en desánimo Garitaonaindia que prosiguió en su empeño de levantar el molino de viento, viendo satisfechos sus deseos.

En 1810, Garitaonaindia llevó a cabo un convenio con el gerniqués Antonio de Guarrochena. Este habría de proporcionarle 7.000 reales, que aquel se comprometía a devolver a los seis años a cambio de ceder la cuarta parte de la ganancia resultante en el molino.

Kosnoaga
Kosnoaga

Pero Garitaonaindia siguió teniendo problemas. En el pleito entre el molinero y la Villa por la ubicación del molino, la Anteiglesia de Lumo dejó solo a aquel, aunque en un principio Lumo aseguró que el terreno era privativamente suyo.

Al final, pleito tras pelito, consiguió ponerlo en marcha en el año 1811: "uno de los días de principio de año de mil ochocientos y once, viviendo el testigo de la villa de Errigoiti hizo moler en el Molino que comprende la pregunta un surrón de media fanega de trigo".

Más tarde, tras usarse como campamento de tropas españolas y francesas, tuvo averías en las cajas de harina y pérdida de sus velas, por lo que estuvo sin funcionar durante más de once años. Así, el molino dejó de funcionar en 1824.

Parece ser que este molino de Kosnoaga tuvo dos piedras de moler. Francisco de Zaldumbide, guerniqués, que trabajó en el molino manifestó que "tanto en su origen quanto en el tiempo que estubo corriente sólo tenía de molienda aunque la idea del ejecutor fue la de colocar dos moliendas vajo su uso". Las dos piedras de este molino fueron tasadas en el año 1827 por Martín Elgezabal, molinero, en 640 reales y adjudicadas a Hipólito Nabea, vecino de Arratzu.

Desde 1827 hasta 1993 nada se sabe sobre el alto de Kosnoaga y las ruinas de su antiguo molino de viento hasta el año 1945, en que se inscribe en el Registro de la Propiedad de Gernika la casa Zelaieta, del barrio de San Pedro de Lumo, entre cuyos pertenecidos aparecen:

"...las heredades y ribazos en el alto o término de Cosnoaga..."".

De esta inscripción sabemos que había sido su propietario Marcelino Arrien, y tras fallecer este su viuda y sus hijos la venden a Juan Urionabarrenetxea.

Heredarán la casa y los pertenecidos de Zelaieta las hijas de su hermano, Asunción y Teresa Madariaga Urionabarrenetxea, quienes se la venderán a su sobrino Fernando Omaetxebarria Madariaga en 1981, siendo este desde esa fecha el propietario del alto de Kosnoaga y de las ruinas del molino viento que en dicho lugar existió.

Urdaibaiko Galtzagorriak © 2017. Contacta con nosotros: galtzagorriak@urdaibai.org

Patrocinadores: Gobierno Vasco, Ayuntamiento de Gernika-Lumo y Reserva de la Biosfera de Urdaibai.